Resumen
El color de una flor está dado por el tipo de pigmentos presentes. Pon en práctica esta técnica y altera el color original utilizando frutas y verduras.
Necesitas
Flores blancas o de colores claros
Verdura o fruta a elección
Cacerola u olla
Licuadora
Filtro o colador
Florero opaco |
Opciones
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1
Elige la verdura o fruta que utilizarás en función del color que quieres convertir tus flores.
• Magenta: remolacha
• Verde: espinaca
• Naranja: zanahoria
• Azul: arándano
• Rojo: frutilla
• Violeta: mora o cereza |
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2
En el caso que hayas elegido utilizar remolacha, espinaca o zanahoria hierve la verdura durante 15min o el tiempo necesario para que el agua se tiña con sus pigmentos. |
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3
Una vez fría la verdura córtala en trozos pequeños. En el caso que hayas elegido frutilla, mora o cereza comienza el procedimiento en este paso, quítale las hojas y tallos. |
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4
Licua la fruta o verdura hasta obtener una papilla. Si elegiste cerezas recuerda quitar el carozo previamente a licuarlas. |
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5
Coloca la papilla obtenida en un recipiente y agrega agua hasta obtener un líquido no muy denso. En el caso de las verduras utiliza el agua donde las herviste para incorporar mayor cantidad de pigmentos. |
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6
Trasvasa la solución a un florero opaco utilizando un filtro o colador. Desecha las partículas grandes y coloca las flores dentro del florero. |
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7
En pocas horas los vasos conductores del tallo transportarán el líquido hasta los pétalos y verás como las flores se tornan del color de la solución. |
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8
Si quieres experimentar un poco más puedes teñir agua con la tinta de los calamares y obtendrás flores de color oscuro. |
Importante
- Si prefieres puedes utilizar un florero transparente para que se vea el líquido colorante.
- Si quieres utilizar el mismo líquido durante unos cuantos días, agrégale conservante para alimentos.
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